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Bienvenido a sección - Público

Público / Enfermedades / Rinología / Tumores beningnos

Tumores beningnos

 

1.    ¿Qué es?

La nariz es una región anatómica que se puede ver afectada por una amplia variedad de masas o tumores que pueden ocasionar diferentes síntomas en cada paciente, y que por su ubicación en la cara pueden también afectar otros órganos de la cara.

 

La Organización Mundial de la Salud (WHO) ha clasificado los tumores benignos de la nariz en 3 grandes grupos: tumores epiteliales, del tejido blando y tumores que afectan hueso y cartílago.

 

Es común encontrar cualquier tipo de estas masas mientras se hace la evaluación de otras patologías, como los osteomas, que se presentan muchas veces en ausencia de síntomas nasales y se observan fácilmente en las tomografías de orbita o del cerebro, en el estudio de dolores de cabeza o de la región frontal.

 

Dentro de las masas más frecuentes encontramos: papiloma invertido, nasoangiofibroma juvenil, pólipo antrocoanal, los osteomas, la displasia fibrosa, entre otros, cada uno con características que lo hacen especiales.

2.    ¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma más importante en el caso de estos tumores es la obstrucción nasal unilateral, es decir el paciente presenta limitación del flujo de aire nasal por un solo lado de la nariz, generalmente ocurre de manera intermitente, acompañado de otros factores que lo pueden hacer empeorar.

 

También puede presentar rinorrea o salida de secreción mucosa persistente, según el tipo de tumor puede tener sangrados abundantes y frecuentes, de acuerdo al tamaño, algunos pueden presentar deformidades faciales por desplazamiento de las estructuras con el crecimiento del tumor.

3.    ¿Cómo se diagnostica?

La historia clínica del paciente es importante, así como la edad y el género ya que hay algunos tipos de tumores que son más frecuentes en hombres o en mujeres según el caso. El tiempo de evolución de los síntomas, puede orientar acerca del tipo de masa, así como las características al examen físico y de las imágenes, siempre que el diagnóstico no sea claro con el uso de estas herramientas, se indica la toma de una biopsia, que se debe evitar cuando se sospeche de un nasoangiofibroma juvenil.

Papiloma invertido: es el segundo tumor benigno más común en la nariz, es más frecuente en los hombres, y se presenta entre los 40 y los 60 años, se trata de una masa que tiene una cualidad histológica particular y es que la capa que debería ser la más superficial presenta una especie de inversión en relación con las otras capas de epitelio propias del tumor, se caracteriza por tener un potencial de malignización que varía entre 5 al 15% de los casos, además se relaciona con la infección de algunos serotipos del virus del papiloma humano.

 

Al examen físico se puede presentar como un pólipo nasal solo que más duro y menos translúcido, se ubica más frecuentemente hacia la pared lateral nasal y en el seno maxilar, se manifiesta como salida de moco acuoso por una fosa nasal, obstrucción nasal y según el tamaño y localización lagrimeo, puede empujar el ojo hacia afuera haciéndolo más prominente.

 

Dentro de los estudios que colaboran con el diagnóstico la tomografía computarizada juega un papel importante, dando a conocer ubicación, tamaño y posible afectación de áreas vecinas por su crecimiento, otra herramienta útil es la Resonancia Magnética Nuclear que muestra las características del tejido con mayor detalle y permite diferenciar entre lo que es masa de la mucosa inflamada.

Nasoangiofibroma Juvenil: esta lesión típica de hombres jóvenes entre los 10 y 25 años de edad, se caracteriza por ser muy vascularizada, es decir tiene muchos vasos sanguíneos lo que la hace muy susceptible a las hemorragias que en ocasiones pueden ser severas. Se ubica más profundo en la nariz lo que puede hacer que su diagnóstico sea más demorado, se presenta con obstrucción nasal, sangrado frecuentes por una fosa nasal, secreciones purulentas, disminución del olfato y según su tamaño o localización síntomas asociados como otitis por obstrucción de la trompa de Eustaquio, alteraciones oculares o dolor de la cara. En la endoscopia nasal su otorrinolaringólogo encuentra una masa lisa, suave, hipervascularizada, que por su crecimiento puede desplazar las estructuras que tiene al lado.

 

El diagnóstico se confirma por medio de imágenes como la Tomografía Computarizada y Resonancia Magnética Nuclear, que informa acerca de tamaño, localización y estructuras cercanas; en esta lesión en particular se recomienda la realización de angiografía con el fin de establecer cuales vasos sanguíneos se relacionan directamente con la masa, y siempre que sea posible embolizar el vaso que aporta  mayor suplencia al tumor, para tratar de disminuir el riesgo de sangrado durante la cirugía.

Osteoma: esta es una lesión benigna, de crecimiento muy lento, se encuentra en individuos entre los 10 y los 60 años de edad y afecta hasta en el 80% de los casos al seno frontal, los osteomas lucen como una masa blanca y dura, en la mayoría de los casos no ocasionan ningún síntoma y resultan dentro del estudio de otras patologías no relacionadas, sin embargo debido a su ubicación, puede ocasionar obstrucción en el drenaje del seno frontal con posterior dolor en esta zona de la cara, si la lesión se ubica en la región externa del hueso frontal, se presentaron deformidades de tipo estéticas en relación al tamaño de la masa.

 

El examen de la cavidad nasal generalmente es normal y el diagnóstico se realiza, mediante imágenes de tomografía computarizada, donde la lesión es evidente y además permite determinar si está afectando o pone en riesgo otras estructuras. En general, debido al crecimiento lento del osteoma el manejo depende de los síntomas que este genere, donde cabe la posibilidad de observar durante un tiempo prolongado.

4.    ¿Cómo se trata?

El manejo de las lesiones benignas de la nariz, depende del tipo de lesión, su localización, los síntomas que genera al paciente y si compromete o tiene riesgo de afectar estructuras cercanas como las órbitas por ejemplo.

 

En general y con el avance de la tecnología, el manejo quirúrgico de estas lesiones se realiza mediante técnica endoscópica, que tiene muy buenos resultados y se caracteriza por ser una técnica menos invasiva, que genera menos morbilidad en el paciente lo que se traduce como una recuperación postoperatoria más rápida, sin embargo según el caso es posible que su cirujano le proponga una técnica combinada con el fin de extraer la masa completamente.

 

Estas son opciones que se deben discutir teniendo en cuenta la condición del paciente y las características del tumor.

5.    Recomendaciones:

 

  • Siempre que presente obstrucción nasal por una sola fosa nasal, prefiera realizar un estudio juiciosa de este síntoma en busca de lesiones que puedan explicar el síntoma.

  • Siga las instrucciones de su médico para los cuidados postoperatorios y de seguimiento de la enfermedad que debe ser monitorizada mediante estudios de imágenes por un tiempo determinado por su Otorrinolaringólogo.

  • No desestime el síntoma de hemorragia nasal en los niños, siempre que la hemorragia sea severa o incluso si no es de gran importancia pero se repite frecuentemente prefiere realizar algún tipo de estudio.

  • Consulte siempre a un Otorrinolaringólogo certificado por la ACORL.

 

Bibliografía:


  • Howard L. Levine, M.D. Sinus Surgery: Endoscopic and Microscopic, Thieme Medical Publishers, Inc.

  • Charles W.  Cummings: Otolaryngology: Head & Neck Surgery, 5th ed. Mosby Elsevier